¡Carolina Lizarraga y su Venezuela viva, con calidad de exportación!
Por Lorena García
Para todo aquel que sea venezolano de corazón, para ese extranjero que vive y quiere esta tierra, para los que se encuentren afuera de nuestras fronteras y siguen ligados a nuestra tradición. Carolina Lizarraga y su Fundación Venezuela viva, nos brindan la magia de tener a Venezuela más cerca de nosotros, de poder recordar, sentir, amar y luchar por esta patria que, sin importar nuestro proceder, color y religión, acoge a todo aquel que llegue y necesite de ella. A esta nación prodigiosa que fue creada de manera sublime y generosa, por la mano de Dios, se le rinde un homenaje en sus dos obras, “Tres razas, un destino” y “Orinoco”, a nuestro proceder, nacimiento, desarrollo y costumbre, evocando con bailes, nuestras raíces y con una novela, nuestra cultura. La misma pasión que transmite los bailarines, actores y músicos en escena, le brota por los poros y se le ve con un brillo en los ojos a Carolina, cuando nos habla, en la tranquilidad de su hogar, sobre su trabajo, de sus raíces flamencas y de su amor por nuestro país. Esta valenciana de nacimiento, llegó a Caracas con sus maletas llenas de sueños y metas, logrando en unos cuantos años, con sudor y sacrificio, colar en las élites más altas de Europa y América, el flamenco bailado y el joropo recio de nuestro país.
CL: Tres razas un destino, es el slogan del espectáculo que es Venezuela viva, éste le da origen a la organización que lleva el mismo nombre de la fundación. Este proyecto es el punto de lanza y el origen de todo este movimiento, que es crear espectáculos con contenido venezolano que de alguna manera, difundan valores humanos y que lleven la cultura venezolana afuera. No sólo dentro de nuestro país, sino que tenga una calidad competitiva internacional. Venezuela viva ha ido evolucionando muchísimo, primero se llamó fusión, fue la primera experiencia que tuve, tengo una escuela de flamenco que la fundó mi mamá hace más de 30 años, que es la Academia de las Lizarraga. Tenemos toda la vida trabajando en el área de espectáculos con la danza y música, con el tiempo ya como profesional, quise hacer un espectáculo que fusionara el flamenco con distintos ritmos musicales y lo hicimos con la música venezolana, entre otros ritmos. Trabajamos con artistas como Reinaldo Armas, invitamos a un bailador español, y al ver la conexión que tenían, empecé a investigar un poco sobre nuestras raíces, la indígena y la española pero con un diálogo nuevo. Pensé, voy a realizar un espectáculo, como venezolana, que nos hable del mestizaje, que forma parte de nosotros, nuestra manera de hablar, de ser, de bailar, de cantar de tocar, y a través de esta historia, tener un lenguaje como el flamenco, gracias a la llegada de los españoles, junto con los demás ritmos y bailes que le siguieron, la ocupación árabe, el encuentro con la raza africana, la raza indígena etc. Todo esto planteando así, el nacimiento del folklore venezolano, que es el joropo y toda su influencia que tiene con las demás tradiciones, el mensaje de Venezuela viva es ése, la diversidad cultural, el haber recibido a nuestros antepasados, pero con una identidad propia, todas estas razas juntas, hace que tengamos un producto nuevo y el poder de demostrarlo al mundo.
RC: ¿Cuál crees sea el mayor atractivo de este musical en el exterior?
CL: El mayor atractivo, es el poder y la energía que tiene… Venezuela viva es un espectáculo que ha tenido un recorrido internacional importante y los comentarios internacionales van dirigidos a la energía, felicidad y emotividad que les produce musical por su contenido universal. Los venezolanos que están afuera, tienen una conexión muy especial con nosotros, lo mejor no es solamente para los venezolanos, este espectáculo tiene un contenido y un mensaje que va más allá de nuestras fronteras, tiene mucho que ver con las relaciones humanas. Ahorita tuvimos la oportunidad de hacer la presentación en la Cruz Roja Británica, con la Gala Real y uno de los puntos por los que fuimos seleccionado para ser presentado en el teatro, London Palladium de Londres y ser parte de la Gala Anual, fue por su mensaje y contenido. Ellos siempre buscan artistas de gran calidad y trayectoria, pero el impacto que les produce el espectáculo, con un mensaje que está muy ligado a la unidad de apoyo, compresión y convivencia, nos abrió las puertas.
RC: ¿Cuánto tiempo les tomó la preparación de este espectáculo?
CL: En Venezuela viva llevo toda mi vida, desde pequeña me estuve preparando para esto sin darme cuenta, pero sí hubo un trabajo muy complejo para lograr esto. Somos un equipo pequeño pero poderoso, estamos el productor Roque García y yo, Daniel Tugues en la dirección de danza y coreografía, César Orozco en la dirección musical, Vicente Albarracín en la dirección teatral, protagonistas como Alejandro Zabala, que realiza un papel artístico pero también musical y coral, francisco Octavio que realiza las letras, es decir, un equipo que hace de un espectáculo sea grande. Esto nace de manera distinta, con una experiencia profesional diferente, cuando desde el principio se pensó en hacer un musical inspirado en la novela Doña Bárbara de Rómulo Gallegos. Pensamos, vamos a escribir el guión, vamos a estudiar la novela, a sacarle el corazón a esta obra, qué quiso decir Gallegos, qué simboliza cada cosa, cómo plasmarlo en una obra que tenga actuación, danza, baile, música y canto… Aquí hay diálogo, alma y corazón.
RC: ¿Cómo fue el proceso de selección artística?
CL: Es interesante esto porque, una gran parte del elenco fijo de la Fundación está en las dos obras, como las bailarinas y músicos, liderisados por César Orozco y Carlos Orozco en el arpa. Buscamos de nuestro elenco pero también de afuera, Juan Carlos Páez que hace el personaje de Pajarote, uno de los protagonistas, es el cantante venezolano de la banda de Venezuela viva, el cantante español de la banda es Jorge Guedez que hace el personaje de uno de los Mondragones, que canta y tiene cadencia española, Carla Urquiola es la primera figura de la obra, es la actriz que interpreta a Marisela que canta, actúa y baila, Daniela Tugues es la primera bailarina de Venezuela viva, e interpreta a Doña Bárbara en Orinoco. Una persona nueva que entra es Alejandro Zabala, quien hace el personaje de Santos Luzardo, para este personaje hicimos un casting con varios cantantes de música venezolana en distintas regiones, porque es un personaje muy importante. Aquí se reunió gente de Barinas, Barquisimeto, Valencia y Caracas, por ejemplo, la gente de Barinas tiene una compañía de baile especialmente de joropo, porque la historia de Orinoco se desarrolla principalmente en el llano venezolano, entonces necesitábamos un cuerpo de baile con una calidad profesional importante, y eso se nota en el espectáculo. Fue una preparación ardua, porque ellos no solo bailan joropo, ellos se integraron al equipo y terminaron involucrándose en varias coreografías de manera impresionante, a través de Daniel Cabrera su coordinador, ya ellos venían participando en el cuerpo de baile de la compañía, ahora en Orinoco actúan, bailan etc. Es un grupo como de 15 personas más, nuevas, que forman parte de este espectáculo.

RC: La obra Orinoco, ¿Tiene algún propósito en los venezolanos?
CL: Hay cosas que uno no se las propone y suceden… El propósito principal, era hacer honor a la novela. Nosotros nos dimos cuenta que hay una cantidad de artistas de gran calidad y talento en Venezuela, con tantas historias que contar y el mundo no los conoce. Personas de afuera, como periodistas que escriben en la prensa y artistas que hablan sobre nosotros, no nos conocen… No saben qué es Venezuela, desde el punto de vista cultural, hay tanto que contar sobre nosotros, cómo es nuestra música, de qué trata, cómo hablamos, cómo actuamos, cómo bailamos… La novela Doña Bárbara es una obra ícono venezolana, una joya, pero no la hemos podido amar, de alguna forma nos obligan a leerla en el colegio, yo, no tenía un recuerdo grato hacia esta obra, con el pasar del tiempo me quedó un poco el ícono de Doña Bárbara, pero no vimos cómo era su historia en el llano ni dónde se desenvolvía todas sus acciones. Cuando yo propuse, junto con Roque, desarrollar esta obra, todo el mundo dijo que sí, vamos a redescubrir este mensaje que está tan actual, porque el tema afecta al mundo entero, como la lucha de la civilización contra la barbarie, la lucha del bien contra el mal, la disciplina, la constancia, la construcción de un país o una ciudad, eso hace que sea esta obra, muy actual.
RC: Se puede decir entonces, que esta obra tiene similitud con la actualidad de nuestro país.
CL: Yo creo que sí, hay cosas más etéreas, que las vemos más allá desde el punto de vista político, pero desde el punto de vista humano, todos tenemos ciertos rencores de nuestro pasado, sufrimiento, tenemos diferentes formas de canalizarlo, como Doña Bárbara lo canalizo hacia la destrucción y el robo, Santos Luzardo, que tenía un pasado difícil también, lo canalizó de manera diferente, siempre hacia el camino del progreso de la construcción, de la ayuda y la avance, el personaje de Pajarote plantean la lealtad y Marisela la evolución, salir de esa lucha en donde no se tiene nada y llegar a tenerlo todo.
RC: Si alguien quisiera formar parte de la Fundación Venezuela viva, ¿Cómo podría?
CL: Siempre estoy en una búsqueda constante de talento, este espectáculo está naciendo ahorita con estas dos obras, pero para el año que viene, vamos a lograr tener una temporada más largas, para entusiasmar al país, porque estos musicales se lo merecen. Siempre vamos a requerir de personas nuevas, artistas que se entregan por completo, dispuestos a trabajar y mejorar cada día.
RC: En un futuro, ¿Qué esperas con Venezuela viva?
CL: Tengo muchísimas ideas, un motivo principal es crear otro musical Y poderle dar internacionalidad, que todo el país vea y se relacione con ellos, que la gente cuando hable de Venezuela, sepa de lo que está hablando, que conozcan el folklórico que evoca la cultura de nuestro país y trabajemos en conjunto, tener una labor social y educativa con la Fundación, transcender las fronteras y mantenernos en el alma y corazón de Venezuela y ser un ícono y punto de referencia en el mundo.
RC: Carolina Lizarraga y Venezuela viva, ¿Se quedan en Venezuela?
CL: Sí, definitivamente, se quedan y se multiplican, porque esto es un proyecto que nace y se alimenta aquí, su raíz y corazón, están en este país.
RC: ¿Qué esperas en un futuro con nuestro país?
CL: Yo espero lo que tenemos, parte de lo que uno ve es lo que vamos a lograr en un futuro, la manera de cómo nos entreguemos y trabajemos juntos, se va a ver reflejado aquí, en nuestro país. Esto no es asunto de una sola persona, sino de muchos, de todos. Cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad de sacar adelante a Venezuela, cada quien debe dedicarse a lo que es bueno, siempre entregando un poco más de lo que puede dar.
RC: ¿Cómo fue el trabajo en equipo con Vicente Albarracín, Daniela Tugues y el resto del equipo? CL: La experiencia fue maravillosa y creativa. Trabajar con Daniela, que es mi hermana, la conexión que tenemos es mágica, muy grande, con Vicente, que es una figura importante en el medio, que entra nuevo al grupo, en la dirección teatral, fue estupenda, él aprendió de nosotros y nosotros de él. Fue una integración que se enriqueció mutuamente, tuvimos mil problemas y discusiones, pero todo lo positivo, era enfocado a la obra, buscábamos siempre nuestra biblia, que era la novela, la única forma de tener un punto de encuentro mutuo, junto con las ganas que teníamos de realizarla, con el corazón y profesionalismo que se ve en cada escena y minuto del montaje y el respeto a la misma. Tuvimos la oportunidad de conocer e invitar a la hija de Rómulo Gallegos, (Sonia Gallegos) de estar en su casa, escuchar de su boca el cómo Gallegos realizó esta novela, compartió con nosotros rasgos de su personalidad, su visión futurista, y una de las frases más bonitas que le escuché, una vez que vio el musical fue “Me trajeron de visita a mi papá”. Esto fue una bendición que necesitaba Orinoco para su futuro y crecimiento.
RC: ¿Llevas a Orinoco afuera de nuestras fronteras?
CL: Sí, va a tener el recorrido que tuvo Venezuela viva si Dios quiere, tenemos invitaciones desde España y México, tenemos pensado llevarlo a países del habla hispana, Latinoamérica y posiblemente del habla extranjera, en un futuro. Con Venezuela viva visitamos a Europa, pero por ahora con Orinoco me interesa, recorrer aquellos sitios donde la novela tuvo una receptividad importante. Igualmente, tenemos varias otras obras pensadas para montarlas en un futuro. Son ideas que están engavetadas, esperando ser desarrollados, tesoros venezolanos y latinoamericanos. Esto es sólo un abreboca de lo que viene para el año que viene. Hemos tenido una unión y conexión importante con el Aula Magna, pero deseamos que este niño que nació este año, se desarrolle y que de aquí a veinte años siga creciendo y se presente en todo el país. Lo importante es que tenga continuidad, que tengamos un ícono más cultural venezolano. El año entrante va hacer una temporada importante a lo grande, rumbo al Teresa Carreño y aspiramos a más.
¡Así es Venezuela Viva, punto de referencia de la belleza y majestuosidad del folklore venezolano, para el mundo! Orinoco, ejemplo a seguir como patrón para el desarrollo de nuestro país.








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